Comunidad · En prueba
Encuentra con quién jugar, de tu mismo nivel
La comunidad de Padelink ya funciona, en prueba. Aquí va qué es, qué no hace y por dónde se entra.
El problema
Falta uno para el partido de las siete y nadie del grupo puede. Se escribe a tres chats, aparece alguien, y a los diez minutos de juego queda claro que no era de la misma categoría: para uno fue un paseo y para el otro una hora y media incómoda. La categoría que cada uno dice tener es la que cree tener, y casi nunca la han medido cuatro personas que jugaron con él.
Cómo funciona
1. Al terminar el partido, cada uno califica a sus tres compañeros. En la misma página del enlace que ya se comparte en el grupo, sin registrarse y sin descargar nada: tres nombres y, al lado de cada uno, la categoría en la que juega. Solo lo ve quien lo pone; ni los compañeros ni el grupo.
2. De esas calificaciones sale el nivel de verdad. No el que cada uno se pone, sino el que le ponen los que jugaron con él, partido tras partido y en cualquier club: cuando al menos tres compañeros han dicho algo, eso manda. Antes, vale lo que puso su club.
3. Quien busca con quién jugar, busca por nivel. En la comunidad están los jugadores de todos los clubes que usan Padelink. Se elige una categoría, salen los de ese nivel que quieren que los encuentren, y se les escribe por WhatsApp con un mensaje que dice de dónde viene.
Cómo se entra
Desde la página de un partido que hayas jugado: al terminar, debajo de la lista, aparece «Unirme a la comunidad». Ese enlace ya sabe quién eres, y por eso la comunidad no pide ni nombre ni teléfono. No hay registro suelto a propósito: un perfil que cualquiera pudiera crear con el número de otro sería el número de otro en manos de cualquiera.
Si ya te uniste, entra aquí. La entrada se guarda en tu aparato; en otro, vuelve a unirte desde cualquier partido jugado y es la misma.
Qué no hace
No dice en qué club juega nadie. Un perfil es un nombre, un nivel y, si quieres, tu ciudad. Tu club no ve la lista de otro, y la comunidad no se lo cuenta.
No enseña teléfonos. El número de alguien solo sale dentro del chat de WhatsApp que se abre al tocar «Escribirle», y cada persona puede pedir hasta diez al día. Quien no quiera que lo encuentren lo apaga con un toque y su perfil se queda por si vuelve.
Todavía no organiza partidos. Encontrarse es el primer paso; el partido se arma como siempre, en el club.